Quique's profile** QUIQUE´SPACE **PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    June 22

    ME VOY DE CEINMARK DESPUÉS DE 5 AÑOS

    Parece q fue hace una eternidad cuando en 2002 con 18 añitos me matriculé por primera vez en Ceinmark y ahora 5 años después en 2007 digo adiós con 2 títulos a mis espaldas (Administrativo e Informática). Dejo atrás miles de recuerdos y anécdotas y muchísimas grandes personas que conocí, amigos que perduran, amigos que se perdieron con el paso del tiempo... De todo un poco... Del primer año recuerdo las risas con Bolo, el mayor descojono en 1 clase sin duda fue con él.. De ahí salió Roger que aun me acompaña y parece que seguirá toda la vida a mi lado además de Azucena y Almudena entre otras muxas. Año y medio después aparecieron por mi nueva clase personajes como Tony o Polo, Rulo y demás pero sobre todo me llevaré siempre conmigo a Sergio y aquellas tardes eternas en la playa en verano de 2004 mientras los demás estudiaban. Este año decidió probar 1 nueva vida en Madrid pero 3 años de f¡estas seguirán en el tiempo... Con la llegada dl curso 04/05 mi sorpresa fue encontrarme a 1 viejo conocido del velarde del que pensaba que nunca le volvería a ver y casualmente volvimos a ser inseparables, Julio aora rebautizdo cmo f¡tis y Ceinmark nos regaló otros 3 años juntos....más que en el propio equipo... Y que decir de Bego que ahora también es una más del grupo...No me kiero olvidar de Nano y Alex compañeros de prácticas los últimos meses y esas oras de decanso q nos tomabamos en la empresa.. De glosh y su jerga.. del crack Guillermo.. del sabio fer, del mayor jeta cos, del trabao aora en ibiza xuspy, de los profesores, todos ellos, unos cuantos en tanto tempo... algunos se han ido ants q yo... y es q 5 años  son media vida y sempre guardaré esta academia en el recuerdo...
     
    He aquí dbajo el ultmo dia de Ceinmark 22 junio 2007
    June 18

    HASTA SIEMPRE SEÑOR PABLO ALFARO

    Pablo Alfaro dejará, tras diecisiete años en la élite y siendo el jugador que más temporadas ha jugado en Primera División, la disciplina racinguista para comenzar una nueva andadura en el conjunto de Nervión, pero esta vez detrás de las gradas.

    Pablo Alfaro Armengot se ha convertido a sus 38 años en el jugador en activo más veterano de la Liga española. Desde que el 3 de septiembre de 1989 se estrenará en la máxima competición nacional defendiendo la elástica del Zaragoza en La Romareda, el defensa maño continuó desarrollando una larga trayectoria que termina este fin de semana. Colgará las botas para ocupar un cargo en el club donde lo convirtieron en un héroe: el Sevilla F.C.

    Durante estas 17 temporadas, el zaguero ha pasado por un amplio número de equipos: Zaragoza, Barcelona, Racing de Santander, Atlético de Madrid, Mérida y Sevilla. Una dilatada carrera en la que ha saboreado tanto las mieles del éxito como las del fracaso.

    Esta andadura comenzó una tarde de septiembre, cuando debutó con el Zaragoza con una cómoda victoria frente al Rayo Vallecano. Desde ese día, el defensa entró en los planes del conjunto maño, en el que permaneció tres temporadas. Su gran nivel le abrió las puertas de uno de los grandes, el F.C. Barcelona. Cuando parecía que se cumplía así su sueño de la infancia, no hacia más que empezar una etapa de transición -tan sólo jugó siete partidos- que le sirvió para aumentar su palmarés: una Liga y una Supercopa.

    Tras una temporada atípica, Alfaro fichó por un humilde del balompié español: el Racing de Santander. El zaguero permaneció tres campañas en el conjunto cántabro, jugó 108 partidos e intercaló su profesión con sus estudios de medicina. Su gran labor en el equipo norteño atrajo el interés del Atlético de Madrid, que lo acabó fichando. Jugó por primera vez en Europa, pero no cuajó en el Manzanares y decidió abandonar el club.

    Se vinculó al Mérida, donde permaneció tres años. Quizás fuera su etapa más triste. Tras luchar a viento y marea por la permanencia, el conjunto extremeño acabó descendiendo a Segunda en la campaña 97/98. Era la primera vez que jugaba en la categoría de plata. A pesar de todo, se comprometió a volver a primera división con el Mérida, pero la fortuna impidió cumplir un sueño cada vez más lejano, ya que el club meritense perdía fuelle día a día hasta que llegó su esperada desaparición por problemas económicos en el 2000. Alfaro, uno de los jugadores más involucrados en el equipo, decidió dejar España y probar suerte en Grecia, pero antes de tomar ese vuelo, Monchi, director deportivo del Sevilla, se cruzó en su vida. Un hombre al que Alfaro siempre le estará agradecido.

    El León de San Fernando sabía lo que el Sevilla necesitaba en esos momentos de penurias y pobreza: jugadores con experiencia de coste cero para sacar al Sevilla del pozo en el que estaba sumido. Fue en la capital hispalense donde Pablo Alfaro vivió su mejor etapa como futbolista: 129 partidos en Primera y 35 en Segunda. Nunca ganó un título; pero su casta, coraje y entrega hacía el Sevilla lo alzaron a los más alto que un jugador puede aspirar: ser el líder de una afición.

    A pesar de su gran rendimiento, el defensa se convirtió en el blanco a batir por la prensa mediática. Por ello, su fama de violento, agresivo y polémico influyeron en su vida profesional, convirtiéndose en el jugador más expulsado de la historia de la Liga española, algunas veces de manera justa y otras como producto de su fama. “Nunca he sido Teresa de Calcuta, pero tampoco soy Dr. Jekill y Mr Hyde”, reconocía cuando le preguntaban por su dureza en el terreno de juego.

    Durante seis años fue el líder de la afición del Sánchez Pizjuán, pero el espectacular crecimiento del conjunto hispalense y los achaques de la edad provocaron que Juande Ramos lo defenestrara al banquillo. Sabiendo que le quedaba un par de años de fútbol, el zaguero no podía perder más tiempo y tomó la decisión más difícil de su carrera: dejar el club de sus amores. Con una despedida antológica, el capitán sevillista agradeció el incondicional apoyo que recibió de una afición a la que llevará siempre consigo: “Muchísimas gracias a toda la afición sevillista. Me habéis hecho sentir en multitud de ocasiones el hombre mas feliz de la tierra. Creo que jamás podré devolveros tantos sentimientos y tanto respeto y tanto cariño como el que me habéis regalado a mí. Os voy a llevar conmigo siempre grabado a fuego en lo más profundo de mi corazón”. Palabras entrañables que no suponían un adiós, sino un hasta luego, ya que dos años después, Pablo Alfaro regresará a Nervión para ocupar un cargo en la directiva sevillista.

    Tras la entrañable salida del conjunto nervionense, regresó a las filas del Racing. En el conjunto cántabro consiguió la titularidad y las ganas de seguir viviendo de su verdadera pasión, el fútbol. Después de una buena temporada, donde consiguió el gol que supuso la sufrida permanencia en Primera, el Racing renovó su cesión por un año más. Pero esta última temporada está suponiendo un calvario, ya que las sucesivas lesiones, el lastre de la edad y la ardua competencia están provocando que Portugal no cuente apenas con él.

    Pablo Alfaro se despide del deporte rey como el jugador que más campañas ha disputado en Primera División y el más viejo de la Liga. Pero el central maño no abandonará el mundo del fútbol, ya que solamente dejará las botas para formar parte de la directiva sevillista